vacioynausea

Me apoyo con todo mi peso en el borde de la loza, acerco mi cara al espejo hasta tocarlo. Los ojos, la nariz y la boca desaparecen, ya no queda nada de humano.[…] Quisiera recobrarme: una sensación viva y decidida me liberaría. La náusea. Jean-Paul Sartre

Dibujando las calles al nuevo día junto a ti y sin embargo, solo salen de mi imaginación líneas de sangre que plasman mis dedos. Mientras todo esto hago parezco feliz, una mueca que marca sempiterna mi cara, pero me odio, mi debilidad, como la expreso, simplemente sentirlar me avergüenza ya que no es por algo que he tenido, sino por algo que nunca fue mío ni nunca lo será y aun así, duele tanto…

No comprendo nada de lo que pasa a mi alrededor pero siento frío, mucho frío y no lo entiendo, es verano y el sol de hiere la piel pero esta se me eriza una y otra vez y siento tanto frío que ya no sé que hacer, me siento enfermo, me encuentro mal. Quizás al fin y al cabo yo también crea en la justicia poética y nada tiene que ser justo, pues es una creación humana e idealizada, no fáctica, no puede haber justicia desde el momento que no hay baremos para evaluar a la gente.

Y después de esto solo me queda ver una ficción, aceptar su pacto y creerme que algún día yo seré feliz.

Mientras truena y todo se estremece a mi alrededor, mientras no puedo dejar de escuchar como la naturaleza me hace retroceder tanto y tanto año no veo como el azar climático puede expresar mis ganas de gritar, de sumarme a su grito pero no por rabia, tristeza o cualquier otra cosa, sino para expresar que sigo existiendo, que tengo voz y que no quiero que se me olvide, sintir el dolor de la existencia y que mi garganta se rasgue, quiero en definitiva alegrarme en mi sufrimiento porque eso es parte de la vida.

Cada vez que pulso una tecla lo hago por ti y por mi cobardía, porque el teclado no me rechaza, porque la pantalla no me devuelve un mal gesto, no hay riesgo, y por ello sigo sin tenerte.

Me escondo detrás del anonimato de un nick y ni siquiera soy capaz de publicar mi blog en las redes sociales, no quiero que nadie sepa lo que siento, no quiero que por un casual alguién pueda señalarme con el dedo y decir, ¡eres tú! y ¿qué andas diciendo creyéndote poeta o algo peor? pero hace tiempo que deje de creer, ya no busco tu calor en la noche, solo no tiritar, domir y poco más hasta que con suerte, el sol de ese día me caliente y me recuerde que estoy vivo y que merece la pena seguir estándolo.

Y mientras tanto tú te alejas, unas veces metafóricamente, otras con una literalidad que duele, que abrasa y quema. Me gustaría extender mi mano pero la impotencia es tal que ni siquiera eso puedo hacer, solo un leve adios de mi boca que nunca estaré seguro si te llegó.

Basta ya de claros de luna pues no conozco la luz desde que te perdí y todas las noches son cerradas como mi corazón

Cada vez que rescataba un recuerdo de su memoria este desaparecía como las notas de una canción en el tiempo.

Despierto y me doy cuenta que me he quedado dormido en ese preciso momento de vigilia. La luz entra por la ventana y no quiero dejar la cama pero no soporto la luz, no soporto nada que me indique que existo, bajo las persianas y me pongo los tapones de cera para no escuchar, pero en ese momento sigue llegándome incesante el latido de mi corazón y veo como el sonido de la derrata me atormenta en cada palmitación.

Cuando salió el sol le deslumbró, pero aun así se giró hacia él como pidiéndole explicaciones, pero sus cabreos nunca duraban demasiado tiempo por ello al final se abstrajo y a pesar de que no había montado en el coche siquiera, viajó, viajó muy lejos, y se detuvo cuando vió la imagen de su hija frente a él. Fue como un agujero negro, atraido por su recuerdo y cuando la podría volver a ver en persona y sin embargo sufriendo por no tenerla agarrada de la mano en ese momento, pero no podía ser de otro modo, hubiera querido cambiarlo todo, pero no encontró salida más allá de la de la autopista que había tomado para llegar aquí. No se daba cuenta pero su cuerpo empezó a temblar por la tensión de sus músculos, era tal el dolor del momento que deseaba no existir, que sus músculos se desgarraran y no tener que contiguar su viaje pero siemplemente dejo de tensarlos, casi todo estaba como antes menos el dolor de la rodilla que siempre volvía a aparecer a la mínima y por su tontería de niño chico ahora le mandaba este recuerdo.

Apretó el paso hacia el coche pero no por el fuerte aire que le revolvía el pelo, siempre pasaba igual, parecía como si todas las estaciones fuera no solo de combustible sino de viento, pensó con una mueca que quería emular una sonrisa que si se instalaran en ellas molinos de viento y acumuladores no sería necesario a penas red electrica para cargar la batería de los coches. Pero esta vez le daba igual el viento, apretó el paso porque sabía que tenía los ojos llorosos y no quería que el espectador imaginario, al que iba dirigido su infructuoso intento de media sonrisa, viera eso en él.

Tanto tiempo he esperado que ahora que te encuentro solo eres un cetro guardado en un inmenso diamante al que rasgo una y otra vez con todo lo que tengo, mis lágrimas y mis manos desnudas.

Se miraron durante tanto tiempo que sus miradas, perdidas, veían manchas de color y a su alrededor solo quedó un extenso desierto de soledad.

¿Cómo puedo llegar a ser yo si solo

¿Cómo puedo llegar a ser yo si solo cuando estoy a tu lado soy capaz y tú ya no existes en mi vida? Dime por favor si algún día me ves quién eres, dejame recostar un momento mi cabeza en tus hombros y acariciame el pelo con una mano mientras con la otra atraes a este cuerpo sin vida. Surra al hoy el hechizo más poderoso “Ven, ya todo irá bien, todo pasó, estoy aquí para ti, para siempre. Te quiero” y deja que con el último hálito de vida, cuando mis ojos se entornen al cielo para buscar mi próxima parada, en un fugaz lapsus robe tu imagen para guardarla por una eternidad en la memoria.